

En Camelot, el jugador asume el rol de un rey depuesto, intentando probar su valía para el trono. El objetivo principal del juego es recolectar 3000 puntos recuperando bolsas de oro esparcidas por el castillo de pantallas alternadas en el que se desarrolla el juego. Matar enemigos también incrementa la puntuación, aunque en cantidades menores.