A finales de mayo de 1905, después de navegar la mitad del mundo, la Flota del Mar Báltico rusa llegó al estrecho de Tsushima para enfrentarse con la Armada Imperial Japonesa. Esta batalla decidiría el resultado de la Guerra Ruso-Japonesa en el mar. El choque entre la flota del almirante Togo y la del almirante Rozhestvensky sería una de las batallas navales más decisivas en la historia.