
1937. Una empresa distribuidora de vodka, "STALINKA Corp.", está perfeccionando una estrategia de invasión comunista global usando una arma secreta: un vodka genéticamente modificado que quita por completo y totalmente la voluntad individual a quienes lo beben. La empresa es dirigida por Stalin-bot, un robot "embriagado" de poder, híbrido genético entre Stalin y la futura estación espacial Mir. Igor Marlevitch y Natasha Kalinski, la élite del Ejército del Aire ruso, se entera de este complot secreto y despliegan un ataque aéreo especial para destruir esta horrible invención. El nombre en clave de la operación es "Siberian Strike".