
Desde que la humanidad existió, ha habido un antiguo orden que ha impedido que las fuerzas oscuras tomen el control del mundo. El nombre del orden podría haber cambiado a lo largo de los siglos, pero su esencia ha permanecido igual. Se les llamaba "guardianes", y nuestra historia trata sobre los hijos de un guardián en particular. Un día, temiendo por sus vidas, los dejó a su cargo en la puerta de una casa de orates en el otro extremo del mundo. Esta es la forma en que comienza nuestra historia...
Las gemelas abandonadas se llamaban Ariel y Belle. Ellas no recordaban a sus padres, ni cómo habían terminado en el orfanato. Desde el principio no eran como los otros niños. Las chicas se querían mucho y eran inseparables. Ellas podían predecir el futuro, notar detalles que la mayoría de la gente ignoraba y escuchar voces que nadie más podía escuchar... Visiones las atormentaron durante toda su infancia: extrañas apariciones, como ecos de una niñez que nunca conocieron, tratando de hacer contacto. Con la edad, Ariel se alejó de sus misteriosos ensueños, pero su hermana seguía aquejada por ellos... Y entonces, una ominosa noche iluminada por la luna, Belle desapareció. Resuelta a encontrar a su hermana desaparecida, Ariel emprende la búsqueda. Comienza su búsqueda en el apartamento de Belle. Pronto se hace evidente que algo terrible ha ocurrido, y al echar un vistazo más cercano, descubre un mensaje secreto. Belle ha sido secuestrada, y le ruega a su hermana que la ayude. Siguiendo la pista de los secuestradores, termina en un pequeño pueblo europeo, donde parece que el tiempo se ha detenido desde el siglo XVIII, y el aire está lleno de magia. Al hablar con los lugareños, descubre que las cosas han estado inquietas últimamente: aparecen cuerpos sin sangre, se escucha un aterrador aullido en la noche, y los cielos están llenos de extrañas siluetas. Mientras explora esta tierra misteriosa, Ariel conoce a personas que milagrosamente resultan haber sido amigos de sus padres. Ellos le revelan a Ariel el secreto que rodea a su familia y también explican la naturaleza maligna de los recientes acontecimientos. Las fuerzas oscuras están preparando un cruel ritual, para el cual necesitan la sangre de su hermana: la última de los guardianes. Ariel se apresura a la guarida del mal y detiene el ritual, cumpliendo su rol como guardiana y rescatando a su hermana. Sin embargo, el mal no ha sido completamente purgado de la tierra...