

Ese asalto y terror que corrompieron tu mente es solo el comienzo, esos pesadillas que torturaron tu cerebro no son nada comparado con lo que hemos preparado. Juntos haremos que tus últimos momentos sean algo digno de ser cantado, algo digno de contarse. Y tú, bueno, solo estarás allí para verlo todo suceder, sentado y mirando sin la capacidad de levantarte. Esta noche será NUESTRA noche, la noche en la que repetiremos la misma cantidad de gritos y terror que en el pasado, para encontrar aquella única cosa que realmente deseamos.