Descripción
Lanzado como Redline F-1 Racer en América del Norte y en Europa y Japón bajo su título original, es un simulador de Fórmula 1 para el Super Nintendo Entertainment System. Todo, desde las curvas peligrosas a la derecha hasta la gasolina, se simula mientras el jugador intenta ganar los campeonatos mundiales de pilotos y constructores de la FIA. El jugador puede jugar una sola carrera (una carrera de Fórmula 1 fuera del campeonato) o un modo de temporada donde el ganador se lleva todo, y los perdedores tendrán que esperar hasta el año siguiente.
El juego permite a los jugadores personalizar su vehículo de carreras. La suspensión, las alas y los frenos, entre otras cosas, pueden modificarse para ganar tiempo en vueltas además de posiciones en la pista. Ganar es casi imposible a menos que el jugador logre ajustar adecuadamente su vehículo desde el comienzo de la semana de carreras. Incluso el clima puede traicionar al jugador; tener los neumáticos equivocados hará que el coche derrape. Los controles y la jugabilidad en general son relativamente sencillos para un juego de simulador de conducción. Incluso Aguri Suzuki aparece en el juego como el piloto más experto. Los gráficos del juego parecen salir de un sistema de consola de 8 bits.