

La humanidad ha avanzado más allá de la Tierra madre, y tras la invención de la tecnología de salto interestelar, está mapeando rápidamente el universo a un año luz a la vez. Debido a una escasez de materiales, la Federación de la Tierra instaura un nuevo programa para modernizar naves viejas y retiradas. El Mephistopheles, una pequeña nave de exploración envejecida, es la primera en someterse al proceso. Tripulada por un nuevo grupo de 6 tripulantes, se le asigna mapear la galaxia Caracus. Solo unos días después de comenzar la misión, la tripulación del Mephistopheles descubre un artefacto desconocido flotando sin protección en el espacio profundo: un antiguo candado metálico. Ignorando los consejos de la Federación de dejarlo para una nave de investigación, el capitán lo aborda y se prepara para levantar la tapa.